martes, 9 de febrero de 2010

Pare por favor


PARE, por favor,
se lo ruego, se lo suplico.
Pare, por lo que más quiera,
pido un ligero respiro.
Mantenga un segundo de sosiego,
contenga sus sentimientos
un instante, pido, uno solo.
O moriré abatido.
Abatido de carcajadas,
sí, de sonrisa y alegría,
cada palabra otorgada
me parte de risa.
Y le doy las gracias,
por darme un alivio
para recobrar el hálito perdido,
pues ahora quisiera oírle más.

(dedicado a aquellos que consiguen hacerme reír hasta la extenuación)

10 comentarios:

Calipso dijo...

Positivo y reconfortante, me ha gustado, un oasis en mi tristeza.

Un abrazo

KamiKaze :) dijo...

he sonreido, quizá necesitaba leerte para acabar un día, de esos que son una autentica mierda, recordando esos momentos en los que hacen que te duela el estomago de la risa, y no de los golpes...
he estado unas semanas desaparecida sin ordenador, pero ya estoy de vuelta...
y me han dicho que conociste a alguien de zaragoza no?jij
aver si hablamos
un beso!
y gracias!

Voltios dijo...

una buena dosis de risa diaria es buenísima.

Enar dijo...

Contigo reír es fácil, precioso poema, lo he leído en el blog de Ángel y he vuelto aquí para leerlo de nuevo, gracias por animarme el día,

un besazo, niño grande ):

Eva

santiago tena dijo...

que el sentimiento no pare

Casiarturo dijo...

Kamikaze, conste que gran parte de lo últimamente publicado aquí se redacta escuchándote...

Gracias a ti... Queremos recibirte en Madrid!

Casiarturo dijo...

Ángel, sinceramente, cuando escribo temo parecer imbécil, comentarios como el tuyo me auguran que me equivoco, gracias.

Casiarturo dijo...

Oh! Gracias Eva, una poeta de renombre me dice ue le gusta mi poema. Todo un detalle...

Hacer llorar es casi más fácil que sonsacar una sonrisa últimamente. Gracias.

Casiarturo dijo...

Que no pare, no se detenga, sin plegarias ni por favores, que siempre sonriamos, Santiago, siempre que la compañía sea buena.

Un abrazo.

Casiarturo dijo...

Todo tú eres un oasis de mi existencia, Calipso. Gracias por no permitirme olivdar que siempre estás ahí...