Allí, en la ciudad de los mañicos, donde Jorge presentará su tremendo libro, en casa, acompañado por Eduardo Fariña (quiénes no hemos tenido oportunidad, podremos verle recitar), entremezclado con los acordes de "Marqués" y visitados por dos Madrileñas de arte y calidad como son Ada y Paz para dar un abanico de colores infinitos a la velada que nos deparará. Si tenéis la oportunidad, no os perdáis esta perfecta combinación de elementos. Además, micro abierto...
Quiero disculparme con todos aquellos que asistirán hoy a este evento y esperaban encontrarme... Por desgracia problemas personales me impedirán ver este maravilloso momento.
Hoy es uno, hoy ya es Mayo; y, por cierto, hoy es luna llena.
Por primera vez en muchas lunas hoy no miré al cielo primero, antes de actuar y decir mis frases típicas de comienzo de ciclo lunar. Hoy el cielo era tu pelo y llenos, tus ojos de ilusiones tras la faz de un agotador viernes de mucho jaleo.
Hoy, no disfruté de tus lindas palabras, apenas sentí el aterciopelado tacto de tu dulce piel, ni el agradable aroma de tu cuello en nuestros eternos abrazos, casi no considero nuestro el tiempo compartido, casi me siento aun dentro del agua cuando ya camino. Pero me bastó la narración sincera y resumida de la velada. Me vale con saberte feliz. Sólo una sonrisa tuya consigue dibujar miles de las mías.
Hoy fue último viernes de Abril, Abril de lluvias, dentro y fuera de los corazones soñadores, de sol y calores extraños para la rara estancia primaveral que nos acontece; mas salió el sol, incluso de noche, gracias a esta luna llena, de rayos de luminosidad incandescente capaces de alumbrar espíritu y alma.
Hoy, por cierto, ya es uno de Mayo de 2010, y aunque pienses que no llevo la cuenta, sé que el último día de cada mes es especial por muchos años que sigan pasando; y yo, personalmente, sigo amando a la mujer de la que me enamoré.
Pido, un momento contigo Un ratito de alivio Que mi cuerpo nunca pase frío
Pido, hacer noche en tu ombligo Y llenar el vacío Cuando a veces me encuentro perdido
Pido, una cara sin rostro, una sombra en la luz Que me pueda guiar y pido
Pido por el aire que me dan tus besos Pido por volver a respirar, sentirme dentro Pido por el aire que me dan tus besos Pido por volver a respirar, sentirme dentro, sentirme dentro
Pido, que una mano tendida Y la risa de un niño me acompañen todo el camino Pido, que el dolor no me encuentre yendo desprevenido Y que deje en paz a los míos
Pido una cara sin rostro, una sombra en la luz Que me pueda guiar y pido Pido por el aire que me dan tus besos Pido por volver a respirar, sentirme dentro Pido por el aire que me dan tus besos Pido por volver a respirar, sentirme dentro, sentirme dentro
Pido una cara sin rostro, una sombra en la luz Que me pueda guiar y pido Pido por el aire que me dan tus besos Pido por volver a respirar, sentirme dentro Pido por el aire que me dan tus besos Pido por volver a respirar, sentirme dentro
Pido por poder soñar siempre muy cerca de ti Que mi camino sea aquel que tú quieras seguir Pido calma, pido paz, pido nunca más pedir Que cada día sea el último que quede por vivir Pido por poder soñar …
Voto por no dejarnos nunca uno detrás al otro, será mejor permanecer juntos al unísono. Demos rienda suelta a la imaginación, que tus gestos dirijan el compás y los míos, el ritmo de nuestros latidos. Siente fuerte el calor de mis huesos, deja que mis brazos sean quienes anuden el mejor vestido para tu cuerpo. Logra forzar mi anatomía, ponla a prueba, encajemos en más posiciones de las que el azar nos permita. No rindas al cansancio, permanece firme, tersa y vibrante como hasta ahora, ahógame en tus labios, esos que retuerces cuando consigo timbrar las palabras que sientes bien dentro, más allá de tus pechos perfectos...
Dame alas, permíteme que planee al borde de tu vientre, que tus piernas sean mi interminable pista de aterrizaje, dame una excusa para dejarme caer, perderme en tus adentros, allá donde sólo con pensarlo, la pasión logra derretir los cuerpos, allá donde dos almas se rozan para obtener un solo pensamiento.
Que el amor se adueñe de nosotros un viernes de éstos...
Harto de lamentos, de rezos al olvido, de palabras llenas de rabia incontenida, cansado de soportar lloros ajenos de lejanos personajes de cuentos inventados, yo, reduzco levemente mi tamaño.
Permanezco semioculto, intangible para muchos, camuflado. No busques, no des palos al aire, aire que huele raro, hiede a muerte, cargado de un pesado olor a metano.
Prende fuego con palabras, escritas, pronunciadas o pensadas. Da igual, prueba a dar combustión y prenderás igual que todos, rápido y fugaz, consúmete.
Un quejío maltrecho emitirán al crujir tus tristes restos.
Aquí os dejo unas pocas imágenes de lo que pudo dar de sí este magnífico sábado. Lamento la calidad de las fotos, y que sean tan pocas, pero salieron borrosas la mayoría.
Tú, que buscas dar cordura al enamorado, Enamorado, del que has sido quimera.
Quimera era junto a ti, quedar unido, Unido al sentido de lo opuesto, de lo incoherente. Incoherente, como espectador extrañado. Extrañado, absurdo, quizá, mas no ruin, Ruin, perdido, a punto de ser olvidado. Olvidado: no más, no lo pretendo.
Pretendo dar vida, amor y alas Alas capaces de levantar y zambullir Zambullir en el mar del amor, de la pasión.
Pasión en con tono verde, dibujando enredaderas Enredaderas de flores, brotes y ramas Ramas que alojaran lindos versos, poemas y danzares Danzares de lindas melodías dan la obertura Obertura, esa pieza compuesta en el nacimiento Nacimiento del aroma de tu dulce almizcle Almizcle de vida, con un toque de magia Magia para vivir, perdonar y volver empezar. Empezar a ser feliz…
Y tú, que a oscuras pruebas a adivinar en qué pienso, en que ronda mi cerebro, y te ofuscas en imaginarlo.
Todo fluye, se rige en mi mundo por un único elemento.
Tú, que abordas mi tiempo con preguntas y dudas de mis sentimientos, tú, que no paras de preguntarme, de decirme como ocupar este instante, sólo tengo algo que decir, algo tan básico y simple que me basta con una imagen, con un momento:
Y lo siento, pero esto soy yo cuando tú no estás atento.
Salimos del metro. Te miro, me ves mirarte y sonríes, oculta entre manglares de personas, continuas, te sigo a duras penas en tu travesía amazónica, vuelves la vista y dedicas el delicado dibujo alegre de tus labios para deleite de los ojos que van detrás. Tomo tu mano, para no perderme, sonrío también y dejo que tu brazo dirija mi cuerpo tras el tuyo. Observo tus pies, caminantes, danzan al son del zapateo continuo de los transeúntes, no se detienen ante el gentío, gozan del estridente alboroto que se genera a diario. Mantienes el blanco de tu boca a la vista, la felicidad impide que se esconda. Sé que tu mirada susurra en mis oídos las más lindas palabras, me engrandece, y dejo que las mareas de la ciudad mezan mi cuerpo semi-inerte al son de tus palabras. Poco más me basta, y con ello, mi alma reposa en paz, en el feliz funeral de cada día.